Piensa...siente... imagina... cree. Pienso... siento... imagino... creo...


...Y todo ocurrió en un instante...
una mirada, una palabra... un beso

19 octubre 2009

REÍR LLORANDO

       
Reír Llorando
de Juan de Dios Peza
Viendo a Garrik - actor de la Inglaterra -
el pueblo al aplaudirle le decía:
"Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz..."
Y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen  en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
"Sufro - le dijo- , un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
"Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen  muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte".
- Viajad y os distraeréis.
-¡Tanto he viajado!
- Las lecturas buscad.
- ¡Tanto he leído!
- Que os ame una mujer.
- ¡ Si soy amado!
- Un título adquirid!
- ¡ Noble he nacido!
- ¿Pobre seréis quizá?
- Tengo riquezas
- ¿De lisonjas gustáis?
-¡Tantas escucho!
- ¿Qué tenéis de familia?
- Mis tristezas
- ¿Vais a los cementerios?
_ Mucho...mucho...
-¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
- Sí, más no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.
- Me  deja -  agrega el médico - perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.
- ¿A Garrik?
-  Sí,  a Garrik... La más remisa y austera
sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.
- ¿Y a mí, me hará reír?
- ¡Ah! , si, os lo juro,
y él sí y nadie más que él; más...
¿qué os inquieta?
- Así -  dijo el enfermo -  no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que dolor devora,
el alma gime cuándo el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.
                                                                                                                                                                                                                                   

3 comentarios:

Susana Vera-Cruz dijo...

Hay ocasiones en que reìmos llorando, pero de emociòn, asì como otras en que nos transformamos en un payaso, para que los demàs que queremos no se preocupen, llorando por dentro y desgarràndonos el alma.

Creo que toda làgrima es buena tanto riendo o con tristeza, porque desahoga y nos purifica.

Hermosas letras, con un estilo muy propio de su autor.

Besitos de cielo para ti mi amiga de almìvar.
Gacias por pasara a verme y por tus lindos cariños.

Agualuna-Sussy

amor y libertad dijo...

es conocido este poema, y toda una paradoja

Batfink dijo...

Ser optimista y estar sonriente

es a veces la única forma de enfrentar algunas cosas que de otra manera serían imposibles de enfrentar...

pero tú no puedes estar triste

porque si estás triste

quién nos va a animar?

Piensan...imaginan...creen

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