Son tus cartas mi esperanza
mis temores, mi alegría
y aunque sean tonterías
escríbeme... escríbeme...
Tu silencio me acongoja
me preocupa y predispone
y aunque sea con borrones
escríbeme... escríbeme...
Me hacen más falta tus cartas
que la misma vida mía
lo mejor morir sería
si algún día me olvidaras.
Cuando llegan a mis manos
su lectura me conmueve
y aunque sean malas nuevas
escríbeme... escríbeme...
Autor: Guillermo Castillo.


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