Ahora que andamos despacio
les voy a contar mentiras:
Por el mar corren las liebres,
por el aire, las sardinas.
Hoy hace veinte mil años
que en la ciudad Nosedónde
me mandaron una carta
a las treinta de la noche.
Veinticinco cordobeses
salieron a la montaña,
con fusiles y escopetas,
a fusilar una rana.
Del Libro "La Gigantona"


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